fbpx
Saltear al contenido principal

¿Por dónde empezar?

1-      Definir tu público objetivo: es importante saber cuál es el perfil de las personas a las que le quieres dar a conocer tu producto o servicio (edad, género, ubicación geográfica, perfil socioeconómico, hábitos, preferencias de consumo). Definir el buyer persona es el punto de partida de cualquier estrategia digital y empieza por que te imagines a ese consumidor ideal, contestando preguntas como: ¿es empleado o independiente? ¿Qué cargo ocupa? ¿Qué hace en su tiempo libre? ¿Qué características de mi producto o servicio le parecerán más relevantes? ¿Qué redes sociales usa y para qué? El resultado de este ejercicio te debe llevar a tener claro cuáles son los pain points (o puntos de dolor) de tus clientes objetivo, es decir, las dificultades que afronta en su día a día, para a su vez, definir la manera en que tu producto o servicio las puede solucionar.

Un ejemplo hipotético de un buyer persona podría ser: “Su nombre es Pepito Pérez. Tiene 35 años y hace poco lo ascendieron al cargo de director de mercadeo de una multinacional. Tiene esposa y 2 hijos por lo que constantemente está balanceando su vida personal con su vida laboral. Sus jefes esperan mucho de él, por lo que privilegia productos o servicios de empresas reputadas y con trayectoria, por miedo a equivocarse. Mantiene una red activa en LinkedIn para temas laborales y usa principalmente Instagram para asuntos personales. No compra mucho por internet, pero usa la web para investigar posibles productos o servicios para adquirir.”

 

2-      Conocer quién es tu competencia: esto puede parecer obvio, pero tiene un valor enorme para definir la propuesta de valor (o unique value proposition) de tu producto o servicio. Es importante crear un comparativo de precios de tu competencia para definir qué tan atractivos son los tuyos. También debes pensar en el modelo de venta y atención al cliente de tus competidores, ¿venden por web, físico, redes sociales? ¿dan atención personalizada a sus clientes o es un modelo de autogestión? Para servicios, ¿dan pruebas gratuitas? Hazte pasar por un cliente potencial y mapea todo el proceso de venta de tus competidores para definir dónde hay oportunidades para que tu empresa se diferencie del resto y agregue valor a sus clientes.

3-      Definir objetivos – KPIs: tener unos objetivos claros te ayudará a saber qué es lo que quieres lograr con tus estrategias digitales. ¿Quieres crear una comunidad digital? ¿Quieres incrementar el valor de venta promedio a tus clientes actuales? ¿Quieres conseguir más clientes? ¿Quieres incrementar el tráfico a tu web? Cada una de estas preguntas lleva consigo una serie de KPIs específicos que deben medirse constantemente para definir si una estrategia está funcionando o no.

Ya sabes qué hacer, ¿ahora cómo lo haces?

  • Una página web o landing page

Una página web o landing page será tu cara visible al público en el mundo digital. Es importante que antes de siquiera pensar en el contenido, las imágenes, los videos que vas a incluir, pienses en la experiencia de usuario -UX – e interfaz de usuario -UI-. Para esto, la primera pregunta que te debes contestar es: ¿Quiero vender a través de mi página web, informar o ambos? Si tu decisión es la de usar la web como una plataforma de ventas, debes apostarle a que sea lo más sencilla posible y que el paso a paso de compra sea intuitivo. Para las webs transaccionales, entre más información des, más posibilidad hay de que tu cliente se deserte su proceso de compra. Otra posibilidad es que definas que tu web debe ser el aliado estratégico de tu equipo comercial, atrayendo clientes, informándoles sobre los beneficios de tu producto o servicio, posicionando a tu empresa como confiable y experta y remitiendo esos leads calificados a tu equipo comercial. Si esa es tu decisión, puedes extenderte más en la cantidad de información que le estás dando a tu cliente, pero recuerda siempre ser estratégico en incluir puntos de contacto para el cliente con tu equipo comercial (chat de WhatsApp, formulario de registro, chatbot, etc.). Acuérdate de la regla 70-30 para páginas web. Según esta regla de oro, el 70% de tu web debe ser contenido audiovisual y el 30% debe ser texto. Esto aplica para cualquier tipo de web (informativa o transaccional) que decidas crear.

  • Posicionar tu página en los motores de búsqueda

AdWords es un canal promocional complejo, que se descifra con prueba y error. Juega con diferentes palabras clave y revisa el tipo de leads que están llegando. Si son poco calificados, tal vez es momento de repensar tus palabras clave. Crea contenido de calidad, aunque monitorea constantemente la velocidad de carga de tu página (no debería ser mayor a 3 segundos). De nada te sirve tener una web hermosa, repleta de videos, animaciones, transiciones, si se demora demasiado en cargar. Google prefiere rapidez a contenido al momento de posicionarte en su buscador. Por último, y tal vez lo más importante es SEO SEO SEO. SEO (search engine optimization) se refiere a toda la información que está detrás de tu página. Cada palabra, cada menú, cada imagen/video tiene un código acompañante y esto es lo que revisa Google al posicionarte. Préstale atención a las descripciones alt de tus imágenes y videos, a la meta-descripción de todas las secciones de tu web, a los keywords. Asegúrate que cada elemento de tu web esté optimizado en términos de SEO, y busca recursos (tantos gratis como pagos) para medir al menos cada 15 días el rendimiento SEO de tu web.

  • Por último y no menos importante, el Email y SMS Marketing

Este tipo de canales digitales son perfectos para convertir y fidelizar a tus clientes. A diferencia de las redes sociales o los motores de búsqueda, te permiten hablarle de manera personalizada a cada uno de tus clientes con ofertas o contenido específicamente diseñado para sus intereses. El email y los SMS pueden ser un canal ideal para generar tráfico a tu web, enlazando la URL dentro del mensaje que envías. Y como puedes medir quién dio clic en cada enlace que mandas por email o SMS, podrás saber también qué tan efectiva fue tu campaña generando tráfico a tu página. También podrás optimizar tus embudos de conversión configurando emails y SMS transaccionales a través de los cuales podrás enviar mensajes híper-personalizados a cada cliente que ingrese a tu web, con información sobre productos relacionados, envío de resúmenes de compra, confirmación de despacho de productos, encuestas de satisfacción. Tu creatividad es el límite.

 

¿Por dónde empezar?

1-      Definir tu público objetivo: es importante saber cuál es el perfil de las personas a las que le quieres dar a conocer tu producto o servicio (edad, género, ubicación geográfica, perfil socioeconómico, hábitos, preferencias de consumo). Definir el buyer persona es el punto de partida de cualquier estrategia digital y empieza por que te imagines a ese consumidor ideal, contestando preguntas como: ¿es empleado o independiente? ¿Qué cargo ocupa? ¿Qué hace en su tiempo libre? ¿Qué características de mi producto o servicio le parecerán más relevantes? ¿Qué redes sociales usa y para qué? El resultado de este ejercicio te debe llevar a tener claro cuáles son los pain points (o puntos de dolor) de tus clientes objetivo, es decir, las dificultades que afronta en su día a día, para a su vez, definir la manera en que tu producto o servicio las puede solucionar.

 

Un ejemplo hipotético de un buyer persona podría ser: “Su nombre es Pepito Pérez. Tiene 35 años y hace poco lo ascendieron al cargo de director de mercadeo de una multinacional. Tiene esposa y 2 hijos por lo que constantemente está balanceando su vida personal con su vida laboral. Sus jefes esperan mucho de él, por lo que privilegia productos o servicios de empresas reputadas y con trayectoria, por miedo a equivocarse. Mantiene una red activa en LinkedIn para temas laborales y usa principalmente Instagram para asuntos personales. No compra mucho por internet, pero usa la web para investigar posibles productos o servicios para adquirir.”

 

2-      Conocer quién es tu competencia: esto puede parecer obvio, pero tiene un valor enorme para definir la propuesta de valor (o unique value proposition) de tu producto o servicio. Es importante crear un comparativo de precios de tu competencia para definir qué tan atractivos son los tuyos. También debes pensar en el modelo de venta y atención al cliente de tus competidores, ¿venden por web, físico, redes sociales? ¿dan atención personalizada a sus clientes o es un modelo de autogestión? Para servicios, ¿dan pruebas gratuitas? Hazte pasar por un cliente potencial y mapea todo el proceso de venta de tus competidores para definir dónde hay oportunidades para que tu empresa se diferencie del resto y agregue valor a sus clientes.

 

3-      Definir objetivos – KPIs: tener unos objetivos claros te ayudará a saber qué es lo que quieres lograr con tus estrategias digitales. ¿Quieres crear una comunidad digital? ¿Quieres incrementar el valor de venta promedio a tus clientes actuales? ¿Quieres conseguir más clientes? ¿Quieres incrementar el tráfico a tu web? Cada una de estas preguntas lleva consigo una serie de KPIs específicos que deben medirse constantemente para definir si una estrategia está funcionando o no.

Ya sabes qué hacer, ¿ahora cómo lo haces?

  • Una página web o landing page

Una página web o landing page será tu cara visible al público en el mundo digital. Es importante que antes de siquiera pensar en el contenido, las imágenes, los videos que vas a incluir, pienses en la experiencia de usuario -UX – e interfaz de usuario -UI-. Para esto, la primera pregunta que te debes contestar es: ¿Quiero vender a través de mi página web, informar o ambos? Si tu decisión es la de usar la web como una plataforma de ventas, debes apostarle a que sea lo más sencilla posible y que el paso a paso de compra sea intuitivo. Para las webs transaccionales, entre más información des, más posibilidad hay de que tu cliente se deserte su proceso de compra. Otra posibilidad es que definas que tu web debe ser el aliado estratégico de tu equipo comercial, atrayendo clientes, informándoles sobre los beneficios de tu producto o servicio, posicionando a tu empresa como confiable y experta y remitiendo esos leads calificados a tu equipo comercial. Si esa es tu decisión, puedes extenderte más en la cantidad de información que le estás dando a tu cliente, pero recuerda siempre ser estratégico en incluir puntos de contacto para el cliente con tu equipo comercial (chat de WhatsApp, formulario de registro, chatbot, etc.). Acuérdate de la regla 70-30 para páginas web. Según esta regla de oro, el 70% de tu web debe ser contenido audiovisual y el 30% debe ser texto. Esto aplica para cualquier tipo de web (informativa o transaccional) que decidas crear.

  • Posicionar tu página en los motores de búsqueda

AdWords es un canal promocional complejo, que se descifra con prueba y error. Juega con diferentes palabras clave y revisa el tipo de leads que están llegando. Si son poco calificados, tal vez es momento de repensar tus palabras clave. Crea contenido de calidad, aunque monitorea constantemente la velocidad de carga de tu página (no debería ser mayor a 3 segundos). De nada te sirve tener una web hermosa, repleta de videos, animaciones, transiciones, si se demora demasiado en cargar. Google prefiere rapidez a contenido al momento de posicionarte en su buscador. Por último, y tal vez lo más importante es SEO SEO SEO. SEO (search engine optimization) se refiere a toda la información que está detrás de tu página. Cada palabra, cada menú, cada imagen/video tiene un código acompañante y esto es lo que revisa Google al posicionarte. Préstale atención a las descripciones alt de tus imágenes y videos, a la meta-descripción de todas las secciones de tu web, a los keywords. Asegúrate que cada elemento de tu web esté optimizado en términos de SEO, y busca recursos (tantos gratis como pagos) para medir al menos cada 15 días el rendimiento SEO de tu web.

  • Por último y no menos importante, el Email y SMS Marketing

Este tipo de canales digitales son perfectos para convertir y fidelizar a tus clientes. A diferencia de las redes sociales o los motores de búsqueda, te permiten hablarle de manera personalizada a cada uno de tus clientes con ofertas o contenido específicamente diseñado para sus intereses. El email y los SMS pueden ser un canal ideal para generar tráfico a tu web, enlazando la URL dentro del mensaje que envías. Y como puedes medir quién dio clic en cada enlace que mandas por email o SMS, podrás saber también qué tan efectiva fue tu campaña generando tráfico a tu página. También podrás optimizar tus embudos de conversión configurando emails y SMS transaccionales a través de los cuales podrás enviar mensajes híper-personalizados a cada cliente que ingrese a tu web, con información sobre productos relacionados, envío de resúmenes de compra, confirmación de despacho de productos, encuestas de satisfacción. Tu creatividad es el límite.

 

Abrir chat